El pasa a verla a las seis, como acordaron ayer, se desespera porque el miedo ronda otra vez. Y de nuevo en ese cuarto se desnudan piel a piel, Se desgarran y se entregan a las ganas y al placer. Amando bien al destino que unio sus dos caminos. Y despus de lo prohibido cada uno a su hogar.
lunes, 27 de julio de 2009
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